Banh MiEl restaurante de La Mar que conecta Lima con el sudeste asiático
- 14 abr
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La avenida La Mar, en Miraflores, se ha consolidado en los últimos años como uno de los corredores gastronómicos más dinámicos de Lima. Restaurantes de distintas propuestas conviven en pocas cuadras, reflejando el carácter cosmopolita de una ciudad que ha aprendido a dialogar con sabores del mundo. En ese escenario aparece Banh Mi, un restaurante que propone un viaje directo al sudeste asiático sin salir de la capital peruana.
El proyecto está liderado por el chef Felipe Salas, quien junto a su socio Nicolás decidió desarrollar en Lima un concepto que ya había comenzado a explorar en Quito. La idea nació a partir de la fascinación por el tradicional sándwich vietnamita banh mi, descubierto durante su etapa de expansión gastronómica en Australia. Con el tiempo, el restaurante evolucionó hasta convertirse en un espacio que explora con mayor amplitud la cocina del sudeste asiático, incorporando técnicas, fermentaciones y sabores que caracterizan a esa región.
La elección de Lima no fue casual. La ciudad posee uno de los públicos gastronómicos más curiosos y exigentes de América Latina. En una cultura culinaria donde conviven con naturalidad la cocina criolla, el chifa y la nikkei, la presencia de influencias asiáticas encuentra terreno fértil para desarrollarse.
La propuesta de Banh Mi se mueve en una línea en la que el propio chef describe como engañosamente simple. Muchos platos pueden parecer cercanos al concepto de comida callejera, pero detrás de cada preparación existe una estructura técnica que incluye marinados, fermentaciones y procesos que requieren tiempo y precisión.
Entre los platos más representativos aparecen combinaciones que mezclan ingredientes locales con sabores característicos del sudeste asiático. Un ejemplo es el ssam de oreja de cerdo, servido en hojas de lechuga con casquería frita, hierbas frescas y una salsa de ají amarillo inspirada en la sriracha. El resultado es un bocado intenso que evoca la cocina vietnamita o tailandesa, pero que al mismo tiempo incorpora productos del entorno peruano.
La carta también incluye noodles, baos, preparaciones al wok y platos diseñados para compartirse, construidos bajo una filosofía que busca aprovechar al máximo el producto sin perder de vista la precisión técnica. Esta mirada responde a una lógica cada vez más presente en la gastronomía contemporánea: rescatar sabores que normalmente no ocupan el centro del plato y reducir el desperdicio en la cocina.
El espacio mantiene una estética contemporánea y relajada, en sintonía con el ambiente vibrante de La Mar. La experiencia se complementa con una propuesta de coctelería que incorpora ingredientes y perfiles aromáticos inspirados en Asia, ampliando el diálogo entre culturas que define al restaurante.
Abrir un restaurante en Lima implica enfrentarse a un público que ha desarrollado un paladar sofisticado y abierto al mundo. La ciudad se ha acostumbrado a propuestas que mezclan técnicas, tradiciones e identidades culinarias, y esa apertura ha permitido que conceptos internacionales encuentren un lugar dentro de la escena gastronómica local.
En ese contexto, Banh Mi funciona como un punto de encuentro entre continentes. La cocina del sudeste asiático se cruza con ingredientes peruanos, mientras que la experiencia general del restaurante refleja el espíritu de una ciudad que no deja de reinventar su mesa.
En una avenida que ya reúne algunas de las mesas más interesantes de la capital, Banh Mi confirma algo que Lima viene demostrando desde hace años: su gastronomía no solo mira hacia su tradición, también conversa constantemente con el mundo.















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